La mujer está más transgresora que nunca. En la cama ya no tiene prejuicio y cumple sus fantasías.El hombre también se anima a experimentar, pero está desorientado frente al avance femenino.
Por Mónica Soraci (Clarín)
En la era de la tecnología, las redes sociales y la urgencia por conseguir todo sin esfuerzo, la sexualidad se adaptó a estas nuevas formas de relacionarse. Lejos quedó el sexo como resultado de la pasión de dos seres que se deseaban y fundían entre las sábanas. La mujer es la que más cambios produjo en la intimidad y el varón no encuentra aún la manera de asimilar tanta revolución hormonal.
“Con más de 20 años de profesión es la primera vez que escucho situaciones acerca de la propia intimidad con las características y la intensidad de hoy -asegura la sexóloga Sandra Lustgarten, autora de “Desnúdate conmigo”-. Hemos pasado por una escuela tan represiva con nuestros padres, que ahora la satisfacción se encuentra en la transgresión. Ir más allá de lo prohibido, mujeres y hombres que no se satisfacen con una sexualidad natural y buscan experimentar con relaciones peligrosas, promiscuas, que arriesgan su identidad”.
Los expertos coinciden en que hoy existe “una liberalidad sexual muy pronunciada”. Antes, la mujer estaba asociada a las emociones, al compromiso, y el hombre a la predisposición para terminar en la cama. O en cualquier lugar.
¿Qué pasa con el amor? “Es uno de los temas más conflictivos de la época. La mujer perdió el deseo de encontrar un hombre para formar una familia. Se plantea que si pone el corazón, va a terminar sufriendo. Y cumple un rol masculino, donde no se compromete y no sufre -aclara la sexóloga-. Igual que un varón, se acuesta con uno y con otro”. Según Lustgarten, eso sucede en mujeres de 30 y pico, separadas, “con inseguridad hacia el amor. Hacen cosas que no se permitían con sus maridos”.
Según parece, el sexo tomó un impulso tan fuerte, que acostarse con “alguien pasó a ser algo más de todos los días. Una pulsión que hay que calmar, lo que encierra una terrible angustia, relacionada con el vacío. Y en realidad, con esa actitud las mujeres están tapando, la soledad. Con tal de no estar solas, se meten en situaciones donde después se sienten mal -confía Lustgarten-. La mujer está un poco perdida, buscando un identikit sexual que no encuentra. Juega distintos roles y ninguno le va. Y no encuentra un equilibrio para no sobrepasar todos los límites”.
Las más jóvenes, dice la sexóloga, también están confundidas porque viven una sexualidad liberada. No quieren relaciones comprometidas, no piensan en matrimonio y en hijos, sino en divertirse, sentir.
Los hombres también tienen nuevas costumbres en su sexualidad. El crossdrissing hace furor en ciertos círculos. “El hombre se viste de mujer y se maquilla. Usa ropa femenina sin ser homosexual, tiene esposa e hijos, inclusive”, dispara la especialista. Hay sitios especializados donde el varón se pone prendas femeninas y sexies, recibe clases de maquillaje y también cómo retirarlo para que en la casa nadie sospeche.
Pero también, dice Lustgarten, están las parejas que acuerdan esa situación. Lo toman como un fetiche más para la relación. “El hombre se pone el corpiño de su mujer; es un juego que ambos disfrutan, ríen y erotizan. Está todo desdibujado. Tanto el rol del hombre como el de la mujer”.
Aunque los juguetes sexuales existían, la novedad es que los hombres buscan los adminículos para erotizar más. Antes se negaban a meter los juguetes en la cama, hoy son parte del sexo.
Las cosas han cambiado tanto, que las fantasías sexuales que en otros tiempos quedaban así, como meras fantasías, hoy se convierten en hechos concretos. Según las consultas de sus pacientes, “las mujeres cumplen sus fantasías; cambió tanto el concepto de sexualidad, que hoy vale todo. La típica es fantasear con estar con dos hombres en la cama. Y lo hacen”, explica la sexóloga. Los tríos parecen estar de moda. “Es habitual que el varón le pida una amiga y que ella acepte. En la consulta escucho a las chicas que lo hacen a modo de regalo. La que no acepta un trío ‘está fuera de moda’”.
Muchas mujeres aceptan compartir “la intimidad de su pareja con un travesti. Es una modalidad que se está viendo bastante -explica Lustgarten-. Ser observadas por un travesti que funcione como espectador o para que intervenga”. Pero también hoy la mujer tiene fantasías lésbicas, porque vieron películas donde el mensaje es que se disfruta más que con un hombre”. Según la experta, “si hoy se hiciera una encuesta en mujeres de 36 años el resultado sería que todas han tenido sexo grupal”.
Con estos nuevos comportamientos, ¿decir que no en la primera cita es prehistórico? “El sexo es en la primera cita, no existe ‘qué dirá él si...’ Una cena, tu casa, la mía o un hotel”. La mujer está disinhibida, desoye mandatos ancestrales que le imponían la “conducta de una dama”. Pero el hombre, ¿se aggiornó a esos cambios? “Al varón le sigue molestando esa conducta. El que tiene interés en algo más que una noche, le va a interesar que una mujer diga que no. Muchos siguen con la expectativa de encontrar una mujer que no sea ‘fácil’ -dicen los sexólogos-. Si decimos que los cambios femeninos produjeron una modernidad en los varones, nos equivocamos. Todavía buscan que la mujer sea su posesión. El hombre aprovecha esa liberalidad, pero preferiría otra cosa”.
Según Lustgarten, los varones “están perdidos en el deseo, no saben qué desean, cómo desean, ninguna mujer les viene bien, todo es sexo. La realidad es que les encantaría encontrar una mujer para seducir y conquistar”.
¿Es que ahora son las mujeres las que quieren sexo y los hombres amor? “Sí. Los hombres están amorosos, emotivos frente a la sexualidad. Revalorizan su cuerpo cuando es la mujer la que perdió el lugar de ser valiosa y deseable -desconcierta la sexóloga. Aunque parezca raro, muchos hombres prefieren decir que no antes de estar con alguien que no los convence. Se asustan ante el avasallamiento. Temen no funcionar, se inhiben frente a semejante torbellino”.
Los vínculos que tienen que ver con la seducción, están patas para arriba. “La mujer se masculinizó y el varón tomó el rol femenino. La mujer que logró poder en el trabajo también lo ejerce en la cama. Le falta hallar un equilibrio -dice Lustgarten-. Pensemos, ¿qué hacemos las mujeres para que los hombres ahora quieran ponerse corpiño?”.
Pareja, amor, desencuentros, solteros y solteras, sexualidad, soledades, divorcio, etc. Interesante recopilación de artículos propios y ajenos sobre estos temas. Pasá.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Los hombres también ponen excusas para no tener sexo
SEGUN UN RELEVAMIENTO EN ESPAÑA, LA PRINCIPAL ES "ESTOY CANSADO"
Los hombres también ponen excusas para no tener sexo
El cansancio, la ansiedad y el alcohol, son las principales excusas de los hombres para no mantener relaciones sexuales, según refleja el informe EXCUSE, que estudia el impacto de la disfunción eréctil en el sexo masculino.
"Se ha caído un mito", dijo ayer el vicepresidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), Rafael Prieto, al presentar los resultados del informe EXCUSE (Excusas Comúnmente Utilizadas en Disfunción Eréctil). Para el relevamiento se entrevistaron a 1.050 españoles -50 por ciento de hombres y 50 por ciento de mujeres- de más de 35 años. Aunque en la sociedad sigue persistiendo la idea de que los hombres nunca o casi nunca rechazan tener un encuentro sexual, como confirmó casi un 70 % de los encuestados (66 %), el resultado del sondeo revela lo contrario, según explicó en conferencia de prensa Ignacio Moncada, presidente de la Asociación Española de Salud Sexual (AESS).
Sobre el tipo de excusas, la principal, la más espontánea y utilizada, es "estoy cansado" (54 % de los encuestados), seguida de otras como estar estresado (35 %) o tener ansiedad (35 %), haber consumido alcohol (20 %) o tener problemas económicos (10 %). Otros pretextos son haber comido demasiado (8 %) o que su equipo de fútbol haya perdido (8 %). "Además de estas excusas para no mantener relaciones sexuales, están las que ponen los pacientes para no acudir al médico y consultar sobre problemas eréctiles. En ocasiones, se consuelan pensando que son normales o que son propios de una edad determinada. En otros casos, piensan que están pasando por un mal momento o que tienen mucho estrés", explicó Moncada.
Y agregó que en hasta el 80 % de los casos, esa disfunción se puede deber a causas físicas: vasculares o neurológicas, entre otras.
Fuente: Clarín, 20/5/2010
Los hombres también ponen excusas para no tener sexo
El cansancio, la ansiedad y el alcohol, son las principales excusas de los hombres para no mantener relaciones sexuales, según refleja el informe EXCUSE, que estudia el impacto de la disfunción eréctil en el sexo masculino.
"Se ha caído un mito", dijo ayer el vicepresidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), Rafael Prieto, al presentar los resultados del informe EXCUSE (Excusas Comúnmente Utilizadas en Disfunción Eréctil). Para el relevamiento se entrevistaron a 1.050 españoles -50 por ciento de hombres y 50 por ciento de mujeres- de más de 35 años. Aunque en la sociedad sigue persistiendo la idea de que los hombres nunca o casi nunca rechazan tener un encuentro sexual, como confirmó casi un 70 % de los encuestados (66 %), el resultado del sondeo revela lo contrario, según explicó en conferencia de prensa Ignacio Moncada, presidente de la Asociación Española de Salud Sexual (AESS).
Sobre el tipo de excusas, la principal, la más espontánea y utilizada, es "estoy cansado" (54 % de los encuestados), seguida de otras como estar estresado (35 %) o tener ansiedad (35 %), haber consumido alcohol (20 %) o tener problemas económicos (10 %). Otros pretextos son haber comido demasiado (8 %) o que su equipo de fútbol haya perdido (8 %). "Además de estas excusas para no mantener relaciones sexuales, están las que ponen los pacientes para no acudir al médico y consultar sobre problemas eréctiles. En ocasiones, se consuelan pensando que son normales o que son propios de una edad determinada. En otros casos, piensan que están pasando por un mal momento o que tienen mucho estrés", explicó Moncada.
Y agregó que en hasta el 80 % de los casos, esa disfunción se puede deber a causas físicas: vasculares o neurológicas, entre otras.
Fuente: Clarín, 20/5/2010
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