21.12.2012 | EL APOGEO DE LOS 40
La segunda juventud
Son tan deseadas por sus coetáneos como por los treintañeros. Se las reconoce experimentadas y decididas. Las cuatro décadas siguen marchando.
Georgina Dritsos / Especial para Clarín MUJER
Hace tan solo unos años
atrás, cumplir los cuarenta era un pasaporte seguro, y sin retorno, a
convertirse en una “señora”. Una señora que debía vestirse y comportarse como tal
y prácticamente olvidarse de cualquier característica o gusto anterior a tener
cuarenta. Si creemos en aquello de que “los cuarenta son los nuevos treinta”,
si le agregamos que los avances médicos han aumentado la expectativa de vida y los
avances en el terreno de la estética también prolongan, entre comillas, la
juventud, sumado a que la mujer ya ha roto los moldes tradicionales que la
encorsertaban y limitaban... El resultado final es que hoy, al llegar a las
cuatro décadas, muchas mujeres se permiten vivir una especie de segunda
juventud. Se dan permiso para redescubrirse en muchos aspectos de su vida
(profesión, pareja) y entre ellos, en el terreno de la sexualidad también. Hoy,
ser deseada, ser mirada a los 40 ya no es algo que sorprenda a nadie así como
tampoco saber de mujeres que en esta etapa de la vida se animan a cumplir sus
fantasías y vivir su sexualidad a pleno.
“Los 40 años son, en general,
un momento muy importante para las mujeres. A esa edad suelen tener definida su
parte laboral, si son mamás, sus hijos ya están grandes, son mujeres que se
sienten mucho más dueñas de su cuerpo y además están mucho mas dispuestas a
explorar nuevas formas de sexualidad. Ya han pasado por experiencias anteriores,
saben que les gusta en el sexo, qué quieren y qué no, ésto en particular se ve
en esta nueva mujer de estos últimos diez, quince años. Es una etapa mucho más
importante que cuando llegan a los treinta”, grafica Diana Resnicoff, psicóloga
y sexóloga clínica.
En ese afán de exploración de
su sexualidad, según Resnicoff esta “nueva mujer” empieza a darse “muchos más
permisos que años atrás, y más aún cuando están bien informadas, se sienten
mucho más apropiadas de su cuerpo. En particular estoy hablando de mujeres que
están sin pareja. Esto lo veo constantemente en mi consultorio”
Concuerda Paula, una arquitecta
de 41 años, soltera y sin hijos: “en esta etapa de la vida, uno se da más
permisos. Hay una búsqueda mayor de lo que uno quiere hacer con su vida de
ahora en adelante. Buscamos priorizarnos bastante más que antes. Quizá porque
nos sentimos más seguras de nosotras mismas a esta edad, tenemos más confianza
para plantarnos en lo que queremos hacer”.
Mariana es profesora de
inglés, tiene 44, convive con su pareja hace casi dos años, no tiene hijos, y al
igual que Paula, no aparenta la edad que tiene. “En esta etapa disfruto mucho
más mi intimidad. Tengo más deseo sexual, sé más y estoy más abierta al
disfrute. Me siento mucho más sexy que antes y eso que no tengo el cuerpo que
tenía a los 25 años”, dice entre risas. Con su pareja anterior, con quien mantuvo una relación desde los 20 hasta
los 30 años, no era una persona tan sexual como lo es ahora, según su recuerdo.
“A mis 42 me encontré con mi
pareja actual y él y yo somos muy parecidos con respecto a nuestros gustos y al
tipo de sexualidad que nos atrae, nos entendemos muy bien y le damos un lugar
muy importante a la sexualidad en nuestras vidas”.
Paula también está encontrando
su plenitud sexual en estos años. En sus palabras: “en lo personal me da la
sensación de que estoy mucho mejor conectada con lo sexual que antes. Me siento
muy segura de mi misma en ese terreno, con las cosas bien claras sobre lo que
quiero y lo que no quiero en la cama, lo que me gusta y lo que no me gusta.
Conocerme bien en el terreno sexual y estar más segura de mi misma, hace que
sea todo mucho más placentero y que
pueda disfrutar mucho más de un encuentro que años atrás. Antes también
disfrutaba pero se me jugaban otras cosas, como inseguridades y un montón de
otras cuestiones que ahora no”.
Se sabe que cuando existe esa
seguridad, esa sensación de mirarse al espejo y gustarse, no tardan mucho en
aparecer las miradas masculinas, los piropos y las posibilidades de encuentro
con el otro sexo. En ese contexto, ser deseadas a los 40 deja de ser una
utopía, una fantasía, para pasar a una ser cosa más cotidiana, más real.
“Hoy los 40 son muy
distintos, antes una mujer de esta edad era muy señorona y estaba en otro plan.
Yo tengo esa edad y me resulta totalmente normal que me den bola, que me miren,
que me deseen, no lo veo como: `que increíble que todavía me esté pasando esto!`.
Cuando me miro al espejo, me veo bien, estoy conforme conmigo misma. Me resulta
natural porque me pasa todo el tiempo y lo mismo les pasa a mis amigas”,
grafica.
Pero
los años pasan, inevitablemente, y en ese transcurso, los cambios físicos se
hacen notar, a veces más, a veces menos, pero lo que antes era turgente ya no
lo es tanto, y las pieles perfectas, sin arrugas, ya son parte del pasado. Y
mientras eso ocurre, los medios y la cultura imperante bombardean sin tregua
con imágenes de mujeres ideales, perfectas, inalcanzables y si la autoestima no
está muy alta, pueden comenzar los problemas…
Lo sabe muy bien Carolina, ama de casa, casada, dos hijos, y
sobreviviente de cáncer: “la sociedad es
cruel con respecto a la imagen aun sabiendo que uno pasó por un delicado tema
de salud, como en mi caso que luego de pasar por mi enfermedad terminé
engordando un montón. Se encargan de decirte lo gorda que estás o el lomazo que
tenías antes: ` y mirá como estás ahora`, aún sabiendo tu historia y eso hace que
la autoestima baje y nos juegue muy en contra en el terreno sexual. Empezás a
inventar historias, dolores de cabeza y así vas postergando momentos de intimidad
con tu pareja”.
Y quienes conocen la
psicología femenina, saben que cuando la autoestima es baja, y en particular
cuando ellas no se sienten miradas por su pareja, valoradas, deseadas… todo
esto puede convertirse en terreno fértil para la infidelidad.
“Hoy las mujeres se lo
permiten más, se permiten más el touch and go, una aventura, aunque la
motivación es diferente. `Estuve dos veces con fulano porque me siento mirada,
escuchada, cosa que no me pasa con mi marido´ , es algo que escucho bastante en
el consultorio, apunta Diana Resnicoff.
Como le pasó a Fabiana, 43
años, licenciada en marketing, casada, un hijo: “con mi marido casi no tenemos relaciones,
desde hace tiempo. Esto y otros motivos me hicieron sentir muy mal por un lado
y por otro lado, me hicieron acrecentar mis ganas de tener sexo, pero ya no en
casa… Hasta que me decidí a salir con un
hombre que me gustaba y con quien tuvimos varios encuentros, muy satisfactorios
en distintos sentidos, en especial porque me levantó la autoestima y me hizo
sentir contenta de nuevo”.
Fabiana sigue casada y jamás
le contó su aventura a su marido. Liliana, ama de casa, también casada y madre
de dos hijos confiesa que hace unos años, en un impasse de su matrimonio, se
permitió tener una aventura y eso le sirvió tanto para levantar la autoestima
como para valorar más lo que tenía en su casa. Finalmente se amigó con el marido
y lo explica así: “hay situaciones en que uno de los integrantes de una pareja
tiene una amante y yo te aseguro que en mas de una ocasión ese tercero o
tercera terminó salvando al matrimonio en cuestión”. Algo parecido sostiene
Resnicoff: “a veces, la infidelidad logra que una pareja se vuelva a
elegir".
Pero sin ahondar en el tema
de la infidelidad, que de por si da para otra nota, los cuarenta es una etapa en
la que las mujeres suelen replantearse su vida, se producen muchos divorcios,
se intenta vivir la vida a pleno, inclusive, como ya se dijo, la vida sexual.
Por todo eso, libros tan disímiles, aunque con ciertos aspectos en común, como
“Comer rezar y amar” o “Cincuenta
sombras de Grey”, son furor en todo el mundo; porque están dirigidos a esta
nueva mujer que sale a buscar que las cosas le pasen, en lugar de sentarse a
esperar a que quizá le ocurran… o no.
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Nota de pie de página:
Este es el texto original de la nota, antes de ser cortada, editada, etc . El link de la nota tal como fue publicada es éste:
http://www.entremujeres.com/pareja-y-sexo/segunda-juventud_0_832716725.html