sábado, 27 de junio de 2009

El amor tiene cara de hombre





Por Georgina Dritsos

Es famoso mundialmente como actor y por ser una de las caras más bonitas de Hollywood, pero Edward Burns (41 años, Nueva York, casado y padre de 2 hijos) tiene además una faceta no tan conocida que es la de guionista y director. Y parece que lo hace muy bien o por lo menos a mí me gustan sus películas, de las cuales en Argentina se han estrenado (en video/DVD) al menos dos: la más antigua She s the one (Ella es única, 1996) que han pasado en cable no hace mucho y la más reciente Sidewalks of New York (Las aceras de Nueva York, 2001). Ambas fueron dirigidas y escritas por él.






La primera la vi hace mucho y en el elenco están el mismo Burns, Jennifer Aniston, Cameron Diaz y Maxine Bahns (novia del director en aquel momento), entre otros, y en la segunda su ex, Heather Graham (con quien en ese momento ya habían cortado su relación de noviazgo), Rosario Dawson, Stanley Tucci y Brittany Murphy, y Burns nuevamente. Las dos son películas de bajo presupuesto, y se enmarcan dentro del llamado cine Indie norteamericano que le inyecta vitalidad y creatividad a la alicaída industria y de donde, hay que decirlo, provienen desde hace años las películas más interesantes del país del norte.






Burns supo encontrar su mejor modo de expresión escribiendo sobre temas tan obvios, cotidianos y a la vez vapuleados como el amor, el matrimonio, etc. etc. y en esas, sus historias, halló finalmente un registro mucho más interesante que cuando tan solo actúa.






En She 's the one plantea dilemas con los que cualquiera puede sentirse identificado, como: ¿qué hacer cuando se acabó la pasión en un matrimonio?, ¿cuando quedan cuentas pendientes del pasado? ¿cuando a 2 hermanos les gusta la misma mujer? ¿ cuando se espera un amor nuevo que nos sorprenda, que nos sacuda y nos saque de la modorra? y la mejor de todas las preguntas que se hace en este historia: ¿es posible enamorarse a primera vista y convertir ese amor en algo duradero?






En Sidewalks of New York, Edward se da el gusto de rendirle un merecido homenaje a su ciudad natal y, como quien no quiere la cosa, nos va mostrando la vida de 6 neoyorquinos, hombres y mujeres, alguno más neurótico que el otro, alguno más bizarro que el otro, alguno más o menos confundido, solo, feliz que el otro, en fragmentos de vidas un poco a la deriva y en una eterna búsqueda por lograr ese instante perfecto que haga que todo vuelva atener sentido otra vez.






Con un cierto registro "woodyallanesco", Burns supo cámara en mano (recurso que utilizó para abaratar costos) mostrar con efectividad, en particular en esta última de las dos pelis comentadas, cómo es el amor alejado de las historias rosas que nos contaron en la infancia. Pero no es todo, ya que también filmó algunas más en el rol de director y guionista, habría que ver si se pueden conseguir vía internet o en algún video especializado. Si alguien sabe dónde conseguirlas, que avise!

No hay comentarios:

Publicar un comentario