domingo, 5 de julio de 2009

¿Celosa, yo?!?!

CULTURA: COMIENZA LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE PARATY, BRASIL

Sexo, celos y abandono, en el inicio de un festival literario

Catherine Millet y Sofía Calle hablaron de sus obsesiones y temas favoritos.

Por: Eleonora Gosman
Fuente: PARATY, BRASIL. CORRESPONSAL




Una es contundente, no vacila. La otra es frágil, dubitativa. Ambas hablan de sus obsesiones sexuales, los celos y los abandonos. Una, Catherine Millet, viene de un hogar donde los libros tapizaban cuartos enteros. La otra, Sophie Calle, es hija de un médico que amaba colgar cuadros en las paredes. Las dos, artistas y escritoras francesas que frisan los 60, compartieron ayer sus sentimientos y se mostraron sin reservas ante un grupo de periodistas que las perforó con las preguntas más indiscretas. Fue en esta preciosa ciudad colonial brasileña, del sur de Río de Janeiro. Aquí se hará hasta el domingo la consagrada feria literaria bautizada FLIP, el más nuevo de los grandes festivales de la literatura como el de Toronto, Berlín, Edimburgo y Mantua.

Catherine Millet, fundadora de la prestigiosa revista Art Press, abrió el fuego. Era casi obvio: ganó fama mundial en 2001 con su libro: La vida sexual de Catherine M. Absolutamente autobiográfica, es una suerte de literatura de sexo explícito animada por sus incontables aventuras. Su libro se convirtió en un best-seller; fue traducido en 45 idiomas y vendió más de 1,4 millones de ejemplares. Pero el año pasado mostró la otra fase del libertinaje: los celos profundos, desgraciados, por las infidelidades del marido. Resultó entonces un nuevo libro: Jour de Souffrance (Día de Sufrimiento). Las relaciones extraconyugales de Jacques Henric, escritor y fotógrafo, le produjeron una obsesión compulsiva: revisar los email, los bolsillos, los cajones, los papeles. "Como una auténtica espía", admitió ayer.

De un modo ligeramente diferente, pero en esencia tan rayano en el voyeurismo como la Millet, Sophie Calle, la frágil y hasta tímida artista, puso en escena su desengaño por el abandono de su ex marido. Se enteró de la separación por un email del ex amor que terminaba con una frase: "Cuídese". Y en un auténtico acto de exorcismo decidió hacerlo público en forma vengativa. Convocó 107 mujeres, muchas de ellas famosas como Catherine Deneuve y Victoria Abril, otras menos conocidas, para que cada una contara su propia interpretación de esa carta final. Nacieron así 107 videos que fueron expuestos en la Bienal de Venecia de 2007. Se llevó el premio principal y saltó a la fama. "Lo que diferencia muchos de mis trabajos es el hecho de que ellos son también mi vida. Ellos sucedieron. Eso me distingue y hace que las personas gusten o rechacen lo que hago" reflexionó ayer. Parecía bucear en su interior para buscar las respuestas. Y por momentos dio la sensación de andar a tientas. "Me sentí frágil en mi vida real. Después de andar por el mundo durante 7 años volví a Francia. Sentí una distancia de mi padre porque me veía gorda y fea. Fue entonces que elegí el arte: era la manera de seducir a papá". Esto no le impidió trabajar como stripper antes de convertirse al arte narrativo: libros, cine, instalaciones, intervenciones y hasta textos seriados para un diario.

Ni Calle ni Millet se sienten parte de alguna vanguardia. Después de confesar que ayer fue la primera vez que se presentaron juntas en público, ambas denostaron la palabra "avant-garde". Según Millet "es de origen militar". Al igual que la sensible Sophie, Catherine que luce hermosa en el final de su quinta década, dice que sus libros giran alrededor de lo que ella vivió y experimentó. "En todo caso, la ficción está en mis fantasías".

Sophie cree que su obra son ni más ni menos que relatos "de hechos ordinarios, cotidianos. Un trabajo sobre la vida real". Claro que el segundo libro de Millet, que está listo para ser lanzado en Brasil, es un auténtico desnudo. "Desgraciadamente, una filosofía de vida entró un buen día en contradicción. Sigo pensando que el amor y el sexo son cosas distintas. Y hasta defiendo la libertada en la vida marital. Pero no puedo ocultar que durante tres años descubrí qué eran los celos. Es uno de los sentimientos más difíciles de controlar. Cualquier detalle cotidiano se tornaba una prueba de la traición". Fue entonces que decidió volver al analista y allí imaginó su nueva novela. ¿Es la misma Catherine entre la primera y la segunda novela? "Soy y no soy la misma. Cuando se escribe sobre la vida uno mismo se transforma. Es una relación dialéctica".

Fuente: Diario Clarín. 4/7/2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario